SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS) instó a los dirigentes de todos los partidos políticos a meditar, ponderar y moderar sus acciones en beneficio de la sociedad dominicana de cara a los comicios de febrero y mayo próximo, y afirmó que ningún sector en este país saldría beneficiado por escenarios de caos e intolerancia.
A través de un comunicado en el que cita los retos que enfrentará la nación el entrante año, FINJUS indicó además que el venidero 2020 “es un año clave para que muchas leyes fundamentales que han sido aprobadas sean puestas en plena ejecución, lo que podría afectar positivamente las áreas de la transparencia, la justicia, la seguridad ciudadana y la convivencia pacífica”.
“Apostamos por un mayor rigor en la prevención de los feminicidios y la violencia contra la mujer, gracias a una mejor coordinación de los organismos responsables, en base a una estrategia compartida y mayor rigor en el control de las variables que intervienen en este complejo problema social”, agregó la entidad en el comunicado, firmado por su vicepresidente ejecutivo Servio Tulio Castaños Guzmán.
De igual forma, destacó como oportunidades y retos la consolidación de la separación e independencia de los poderes públicos, el fortalecimiento del sistema educativo nacional y reforzar la fiscalización de los fondos públicos.
A continuación, la declaración de FINJUS:
LOS GRANDES RETOS DEL 2020
2020 nos enfrenta a grandes retos como sociedad. Vivimos una peculiar situación en la que se conjugan múltiples aspectos vitales para el futuro de la democracia, la economía y la estabilidad social. Saber dar respuestas acertadas a cada uno de los problemas que se avizoran es la responsabilidad mayor de todos los hombres y mujeres que ejercen funciones de autoridad o conducción en el Estado y cada una de las instituciones sociales.
En FINJUS tenemos una actitud optimista, pero cautelosa, acerca de los retos del 2020. En primer lugar apostamos por el desarrollo armonioso de todos los procesos de elección democrática que están pautados en febrero y mayo venideros, porque a diferencia de otros periodos, contamos con nuevas leyes, reglamentos e instituciones inexistentes hace tan solo 4 años.
Es cierto que el panorama político ha cambiado significativamente, por ejemplo en la diversidad y cantidad de opciones partidarias que se enfrentarán, pero en un lugar de verlo como una amenaza debemos valorarla como una oportunidad de crecimiento para la democracia dominicana.
En ese sentido instamos a los dirigentes de todos los partidos políticos a meditar, ponderar y moderar todas sus acciones en beneficio de la sociedad dominicana, porque ningún sector en este país saldrá beneficiado por escenarios de caos e intolerancia. El pueblo dominicano es sabio y escogerás las mejores opciones y mantendrá una conducta inteligente y pacífica en el proceso.
2020 es un año clave para que muchas leyes fundamentales que han sido aprobadas sean puestas en plena ejecución, lo que podría afectar positivamente las áreas de la transparencia, la justicia, la seguridad ciudadana y la convivencia pacífica.
Apostamos por un mayor rigor en la prevención de los feminicidios y la violencia contra la mujer, gracias a una mejor coordinación de los organismos responsables, en base a una estrategia compartida y mayor rigor en el control de las variables que intervienen en este complejo problema social.
Deseamos que exista una mejor coordinación interinstitucional entre todos los órganos del Estado vinculados a la seguridad ciudadana, la educación, la salud, la justicia y la prevención y castigo de la corrupción.
2020 puede ser un magnifico escenario para que la separación e independencia de los poderes públicos se afiance, de forma que problemas como el cumplimiento de las leyes que garantizan la eficiencia del Poder Judicial y el Ministerio Público se cumplan como ordena la constitución.
Instamos a que los programas sociales que se manejan desde las diferentes instituciones del Estado sean coordinados para evitar las duplicaciones, despilfarros, distracciones de los recursos y una mayor efectividad en el logro de los objetivos el Estado.
Uno de los más grandes logros del 2020 se alcanzaría si la Estrategia Nacional de Desarrollo se convirtiera en una guía verdadera para la planificación de todos los sectores del Estado, a fin de crear la sinergia que exige el desarrollo nacional y propiciar la participación de todos los ciudadanos y sus instituciones en el diseño de las políticas y programas.
2020 sería un año memorable si el diálogo, el seguimiento, la evaluación y el control en el sistema educativo nacional se fortalecen, de manera que los cuantiosos recursos que la sociedad dominicana invierte en la educación de niños, adolescentes y jóvenes se conviertan en la más poderosa herramienta para el desarrollo nacional.
2020 sería asimismo una gran oportunidad para nuestro crecimiento si se lograra reforzar la fiscalización de los fondos públicos a los fines de contrarrestar los agudos déficits presupuestarios, endeudamiento externo y déficits fiscales que se han verificado en los últimos años. En ese camino es imprescindible fortalecer la capacidad operativa de los órganos de control tanto externo como interno, esto es la Cámara de Cuentas y la Contraloría General de la República.
Seguimos, en ese sentido, a la espera de las grandes reformas institucionales que ayuden a erradicar la presencia del clientelismo, el caudillismo y la corrupción que son, según todos los diagnósticos y estudios recientes, la causa de la mayoría de nuestros males y distorsiones.
2020 será un gran año en la historia dominicana. Esperamos que sea para el bienestar, la felicidad y el futuro de todo el pueblo dominicano.
Servio Tulio Castaños Guzmán
26 de diciembre de 2019 via Acento.com.do
