El enviado de Teherán para los asuntos iraquíes, el poderoso general Qasem Soleimani, y un dirigente proiraní murieron este viernes en un bombardeo estadounidense en Bagdad, «una escalada extremadamente peligrosa» según Irán, que tiene lugar tres días después de un ataque a la embajada de Estados Unidos.
El general Soleimani estaba a cargo de los asuntos iraquíes en el ejército ideológico de la república islámica y Abu Mehdi al Muhandis era el número dos de las Fuerzas de Movilización Popular o Hashd al Shaabi, una coalición de paramilitares mayoritariamente proiraníes y ahora integrados en el Estado iraquí. Via ELtiempo.com
