Santiago de los Caballeros, 30 de diciembre de 2024. La escasez de agua sigue siendo un problema crítico en Santiago de los Caballeros, afectando a miles de hogares, empresas y comunidades. La crisis ha desatado críticas hacia la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN) y su directiva, a quienes los ciudadanos responsabilizan por una mala gestión que ha empeorado la situación.
Según denuncias de la población, barrios enteros pasan días, incluso semanas, sin acceso a agua potable. Mientras tanto, los altos costos en las facturas de agua han generado indignación entre los residentes, quienes aseguran que no reciben el servicio básico por el que están pagando.
«Estamos pagando por un servicio que no existe. Tenemos que gastar más dinero comprando camiones cisterna o agua embotellada. Es inaceptable que en pleno siglo XXI sigamos enfrentando esta situación», declaró Ana González, residente del sector Gurabo.
Diversos expertos han señalado que la crisis de agua en Santiago no solo responde a fenómenos naturales, como las sequías, sino también a una gestión ineficiente por parte de CORAASAN. La falta de planificación en el mantenimiento de las infraestructuras, la pérdida de agua debido a fugas no reparadas y la ausencia de proyectos de expansión adecuados para cubrir la creciente demanda han empeorado la situación.
Además, se ha denunciado la falta de transparencia en el manejo de los recursos destinados al sistema de agua potable. Activistas locales exigen una auditoría independiente para determinar si los fondos han sido utilizados de manera adecuada o si ha habido irregularidades.
Por su parte, representantes de CORAASAN han asegurado estar trabajando en soluciones, como la construcción de nuevos acueductos y la modernización del sistema, aunque los avances no son visibles para la ciudadanía.
Mientras tanto, la situación continúa afectando la calidad de vida de los santiagueros, quienes exigen respuestas inmediatas y efectivas. Organizaciones comunitarias han convocado a una marcha este fin de semana para exigir una solución definitiva a esta problemática.
«El agua es un derecho, no un lujo. No descansaremos hasta que se nos garantice este servicio básico», concluyó uno de los organizadores de la protesta.
La crisis del agua en Santiago evidencia la urgente necesidad de un cambio en la gestión y administración de los recursos hídricos para garantizar un futuro sostenible para la ciudad.
