El pasado 8 de abril de 2025, la discoteca Jet Set en Santo Domingo fue escenario de una catástrofe sin precedentes: el colapso de su techo durante una presentación en vivo del merenguero Rubby Pérez resultó en la muerte de al menos 221 personas y dejó a más de 200 heridas.
Entre las víctimas mortales se encuentran figuras destacadas como el propio Rubby Pérez, los exjugadores de béisbol de Grandes Ligas Octavio Dotel y Tony Blanco, y la gobernadora de Monte Cristi, Nelsy Cruz.
La discoteca Jet Set, fundada en 1973 por Grecia López, ha sido administrada en las últimas décadas por su hijo, Antonio Espaillat. Espaillat expresó su profundo pesar por la tragedia y aseguró estar colaborando plenamente con las autoridades en las investigaciones.
Sin embargo, a pesar de la magnitud del desastre y de las múltiples vidas perdidas, hasta la fecha el gobierno dominicano no ha ordenado una investigación formal para determinar las causas del colapso y establecer responsabilidades. Esta inacción ha generado indignación y preocupación en la sociedad dominicana, que exige respuestas claras y justicia para las víctimas.
Es relevante destacar que, en julio de 2023, la discoteca sufrió un incendio en su cuarto de plantas debido a la caída de un rayo. Aunque en ese momento se informó que solo esa área fue afectada, ahora surgen interrogantes sobre si se realizaron las inspecciones y reparaciones estructurales necesarias tras ese incidente.
La comunidad internacional también ha mostrado su consternación. El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su pesar por el suceso y ofreció apoyo adicional al país.
Familiares de las víctimas y ciudadanos en general demandan que el gobierno tome medidas inmediatas para esclarecer las causas de esta tragedia y que se implementen regulaciones más estrictas en establecimientos públicos para prevenir futuros desastres.
–
