Nueva York.– Al menos 13 personas han fallecido en la ciudad de Nueva York como consecuencia de la ola de frío extremo iniciada el pasado 25 de enero, informaron autoridades locales y medios como The New York Times.
La mayoría de las víctimas fueron encontradas a la intemperie, así como en hospitales, parques y zonas residenciales, tras registrarse temperaturas bajo cero, con una sensación térmica de hasta -21 °C (-5 °F).
El alcalde Zohran Mamdani confirmó que, ante la emergencia climática, los equipos municipales intensificaron los operativos para trasladar a personas sin hogar hacia refugios temporales, activando recursos adicionales, vehículos adaptados para transporte seguro y personal de asistencia social y salud mental.
Según datos oficiales, más de 800 personas han sido trasladadas desde la vía pública a refugios desde el 19 de enero. De las víctimas mortales, seis estaban registradas en los servicios de atención a personas sin hogar, mientras que los demás casos permanecen bajo investigación.
Las autoridades indicaron que la mayoría de los fallecidos presentaban signos de exposición prolongada al frío extremo, lo que confirma la alta vulnerabilidad social de este grupo poblacional.
La ciudad mantiene activos los protocolos de emergencia climática “Code Blue”, los cuales obligan a los refugios a aceptar a cualquier persona que solicite resguardo cuando existen condiciones climáticas de riesgo.
Este episodio ha reabierto el debate sobre la efectividad de las políticas públicas dirigidas a la atención de personas sin techo frente a fenómenos climáticos extremos. Organizaciones como Coalition for the Homeless enfatizaron la necesidad de mantener operativos permanentes y alertar de forma continua a la población vulnerable.
La Alcaldía informó que continuará monitoreando la situación y ajustando los protocolos de emergencia según la evolución del clima. Asimismo, recomendó a la población minimizar la exposición al frío, utilizar los servicios de asistencia disponibles y seguir las indicaciones oficiales para evitar nuevos fallecimientos.
El hecho recuerda tragedias pasadas, como el huracán Ida en 2021, que dejó 14 víctimas mortales en la ciudad, y resalta la importancia de fortalecer la preparación institucional y la protección de los sectores más vulnerables durante emergencias climáticas.
Las autoridades destacaron además la colaboración de organizaciones comunitarias y voluntarios, quienes patrullaron las calles, ofrecieron alimentos calientes y asistieron en la localización de personas en situación de calle, como parte de los esfuerzos para reducir riesgos y garantizar acceso a refugio y atención mientras persistan las condiciones extremas.
