Santo Domingo.– El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Quique Antún, afirmó que el desarrollo de la República Dominicana requiere una planificación responsable, sustentada en prioridades claras para el presente y el futuro, y no en decisiones impulsivas o coyunturales.
Antún sostuvo que las sociedades avanzan de manera sostenida cuando colocan la planificación en el centro de la acción pública y privada, convirtiéndola en una guía permanente para las políticas y decisiones estratégicas. Sin embargo, advirtió que el país continúa atrapado entre la improvisación y la confusión de prioridades, factores que limitan el desarrollo nacional y frenan el progreso sostenido.
El dirigente reformista subrayó que planificar no es un lujo burocrático, sino un acto de responsabilidad con la generación actual y las futuras, ya que permite definir metas claras y asignar los recursos de manera coherente y eficiente.
Señaló que la improvisación suele surgir por la presión política, el afán de obtener resultados inmediatos o la ausencia de una visión de largo plazo, lo que provoca obras inconclusas y un uso ineficiente de los recursos públicos. En ese sentido, indicó que el país ofrece numerosos ejemplos de decisiones tomadas sin una planificación adecuada, como proyectos iniciados sin estudios técnicos, cambios constantes en las políticas públicas y soluciones de emergencia que terminan convirtiéndose en permanentes.
Antún alertó que esta cultura de improvisación genera desconfianza, eleva los costos y dificulta la construcción de bases sólidas para un desarrollo sostenible. Agregó que la confusión entre lo necesario y lo prioritario también afecta el progreso nacional, recordando que no todo puede hacerse al mismo tiempo en una nación con múltiples carencias.
Enfatizó que priorizar implica escoger con criterios claros basados en el bien común y no en la conveniencia política del momento, evitando así comprometer el futuro del país. “Es necesario inaugurar obras, pero es prioritario garantizar una educación de calidad, un sistema de salud eficiente, seguridad jurídica e instituciones fuertes”, afirmó.
Asimismo, indicó que aunque es necesario mejorar caminos y edificaciones, resulta prioritario asegurar su mantenimiento, su utilidad real y su integración a un plan nacional de desarrollo.
Finalmente, Quique Antún sostuvo que sin planificación las acciones bien intencionadas terminan siendo ineficaces o insostenibles, por lo que llamó a un cambio profundo en la mentalidad nacional, pasando de una cultura de resolver a una cultura de prever, con políticas públicas serias, evaluables y comprometidas con un desarrollo justo y sostenible.
