SANTIAGO. – La Fundación de Enfermedades Inflamatorias Intestinales Crohn y Colitis Ulcerosa de la Región Norte (Fundenicc) realizó un llamado urgente a las autoridades de salud para que atiendan las dificultades que enfrentan decenas de pacientes debido a los retrasos en el suministro de medicamentos de alto costo utilizados para el tratamiento de enfermedades crónicas.
Durante una manifestación, representantes de la entidad expresaron su preocupación por las constantes demoras en la entrega de terapias biológicas y medicamentos especializados que reciben los pacientes inscritos en el programa de enfermedades inflamatorias intestinales del Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez y otros centros de salud de la región.
La organización explicó que enfermedades como la de Crohn y la colitis ulcerosa no tienen cura y que, sin el tratamiento adecuado, pueden presentar complicaciones severas, entre ellas sangrado rectal, aumento del riesgo de cirugías, hospitalizaciones recurrentes, ausentismo laboral y un marcado deterioro de la calidad de vida
Fundenicc reconoció la inversión realizada por el Estado a través del Programa de Medicamentos de Alto Costo, que destina alrededor de 190 millones de pesos al suministro de terapias biológicas como Infliximab, Adalimumab, Golimumab, Ustekinumab, Guselkumab y moléculas pequeñas como Tofacitinib. Sin embargo, aseguró que persisten problemas relacionados con el acceso oportuno a estos tratamientos.
Entre las principales denuncias figura la falta de aprobación para modificar dosis y frecuencia de administración en pacientes que han perdido respuesta a los medicamentos actuales. Según la entidad, más del 50 % de los pacientes tratados con terapias biológicas puede experimentar una disminución de la efectividad del tratamiento con el paso del tiempo, lo que hace necesario un cambio terapéutico que, afirman, tampoco está siendo aprobado con la rapidez requerida.
La fundación informó, además, que existen más de 30 pacientes en lista de espera para la aprobación de tratamiento, algunos con hasta dos años aguardando una respuesta, así como más de diez personas pendientes de autorización para cambiar de medicamento. Esta situación, aseguran, ha provocado complicaciones en pacientes e incluso ha puesto vidas en riesgo.
Ante esta realidad, la organización hizo un llamado al presidente de la República, Luis Abinader; a la vicepresidenta, Raquel Peña; al ministro de Salud Pública, Víctor Atallah; y al director del Programa de Medicamentos de Alto Costo, Carlos Sánchez Solimán, para que trabajen conjuntamente en soluciones que garanticen el acceso oportuno a los tratamientos.
Asimismo, solicitaron la participación de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril) en la búsqueda de mecanismos que permitan incluir los medicamentos de alto costo dentro del catálogo de servicios de salud, argumentando que el acceso a la salud es un derecho consagrado en la Constitución dominicana.
Entre sus demandas también destacan la incorporación de nuevas terapias para pacientes con cuadros complejos, la inclusión de nuevos pacientes en el programa y la descentralización de los procesos administrativos desde Santo Domingo hacia Santiago, con el objetivo de reducir la burocracia y agilizar la aprobación y entrega de los tratamientos.
“Nos mantendremos en pie de lucha hasta que se escuche nuestra voz”, expresaron los representantes de Fundenicc, quienes reiteraron su disposición al diálogo con las autoridades para encontrar soluciones sostenibles que garanticen la continuidad de los tratamientos y una mejor calidad de vida para los pacientes afectados.
