percepción de que puede desempeñar un papel importante en la cohesión partidaria.
Por ello, su nombre no solo aparece vinculado a posibles candidaturas, sino también a la estabilidad política del oficialismo en una de las plazas electorales más importantes del país.
La gran interrogante
Por ahora, Andrés Cueto mantiene silencio respecto a cualquier proyecto electoral, y no ha anunciado aspiraciones ni ha dado señales públicas de que pretenda competir por la Alcaldía, el Senado o cualquier otra posición electiva, sin embargo, las encuestas continúan colocándolo en el radar político.
Y mientras eso ocurre, la pregunta sigue creciendo en los mentideros políticos, en los colmados, restaurantes, cafeterías, reuniones comunitarias y encuentros partidarios: ¿Seguirá Andrés Cueto siendo el dirigente que otros postulan, o llegará el momento en que decida convertir esa simpatía en una candidatura formal?
La respuesta aún no existe, pero si algo han dejado claro las mediciones recientes es que, aun sin hacer campaña, Andrés Cueto ya forma parte de la conversación sobre el futuro político de Santiago y del PRM en el Cibao.
