El masivo proyecto de ampliación en la avenida República de Colombia avanza a ritmo acelerado, mejorando el tránsito, el urbanismo y cambiando todo el medioambiente de la zona.
Un recorrido de El Nacional confirmó que, incluso sin concluir, la obra ya ofrece un notable alivio y fluidez a los conductores en las horas pico.
Por décadas, el estrecho asfalto de esta arteria generaba nudos viales críticos e insoportables. Hoy, el entorno comienza a transformarse en una infraestructura moderna que promete cambiar de forma definitiva la movilidad de este importante sector capitalino.
“Cuando me mudé por aquí mis amigos me dijeron: ‘te fuiste para un monte’. Después de eso construyeron la embajada de Estados Unidos y todo cambió para mejor. Pero ahora, con la intervención de esta avenida, todo ha empezado a revalorizarse y de aquí para el cielo”, expresó Juan Antonio Flores, residente en el lugar.
Alivio en intersecciones
El flujo de vehículos muestra mejoras significativas en el cruce con la avenida Monumental. En ese punto, los conductores se desplazan por carriles ampliados y aprovechan dos de los cuatro nuevos giros a la derecha que ya fueron habilitados.
No obstante, en la intersección con la avenida Jacobo Majluta persiste el tradicional congestionamiento vehicular, pero con una mejoría sustancial.
“Aquí el caos sigue, y tiene su lógica. Se está construyendo un paso a desnivel, pero todo esto mejorará cuando se termine, porque funcionará como distribuidor de tráfico en la zona”, expresó uno de los trabajadores sin dar su nombre.
Detalles de la obra
La intervención abarca 11 kilómetros de longitud, conectando la autopista Duarte con Los Próceres. El diseño final contempla seis carriles principales de hasta 3.50 metros de ancho, optimizando el trayecto para más de 35,000 vehículos diarios.
En varios tramos ya están funcionando tres carriles, complementados con aceras, jardineras y señalización vial visible. Para mantener el orden mientras se trabaja en toda el área, agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y obreros del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) coordinan diariamente el paso de los conductores.
Maquinaria en acción
A pesar de los evidentes adelantos estéticos y funcionales, tras 11 meses de labores, el panorama sigue activo. Numerosas máquinas pesadas realizan excavaciones, movimientos de tierra y derribo de viviendas en algunas áreas. Donde antes imperaba una cañada, maleza y casuchas, hoy se aprecia un terreno despejado y listo para el asfalto, además de grandes estructuras de acero y concreto.
Una parte del barrio Cuba, en el sector Los Ríos, formado en el entorno del arroyo o cañada, ha experimentado una transformación acelerada debido al traslado de decenas de viviendas y negocios que operaban en la zona vulnerable. Otras edificaciones también han sido destruidas para dar paso al moderno viaducto.
