Santo Domingo.- El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) advirtió este lunes que el proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027 contempla un déficit superior al previsto originalmente por el Gobierno y aseguró que la asignación destinada a la educación preuniversitaria queda por debajo del 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) establecido legalmente.
La posición fue presentada durante una rueda de prensa en la Casa Nacional del PLD, con la participación de Temístocles Montás, el diputado Danilo Díaz, la diputada Ydenia Doñé y Melanio Paredes, quienes cuestionaron además el comportamiento de las recaudaciones, el creciente peso de los intereses de la deuda y los niveles de inversión pública contemplados para el próximo año.
De acuerdo con el documento presentado por la organización, la política presupuestaria elaborada en 2024 proyectaba que para 2027 el déficit fiscal se habría reducido aproximadamente al 2.4 % del PIB y que el Gobierno alcanzaría un superávit primario de 1.2 %. Sin embargo, el PLD sostiene que el nuevo proyecto coloca el déficit en 3.4 % del PIB y reduce el superávit primario a apenas 0.3 %.
Montás llamó particularmente la atención sobre el comportamiento de los ingresos públicos. Explicó que entre enero y agosto de 2026 las recaudaciones del Gobierno Central crecieron apenas 6.9 %, una tasa que, según señaló, podría terminar siendo inferior al crecimiento nominal de la economía.
“¿Estamos ante una desaceleración coyuntural de las recaudaciones o comienzan a hacerse evidentes los límites de la actual estructura tributaria dominicana?”, cuestionó Montás durante la presentación.
El dirigente peledeísta indicó que el presupuesto reformulado de 2026 contempla ingresos equivalentes al 15.9 % del PIB, mientras que para 2027 se proyecta una reducción al 15.7 %, por lo que cuestionó los resultados de la denominada Ley sobre Medidas Procrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis, promulgada en junio pasado.
PLD advierte sobre peso de la deuda
Otro de los puntos señalados por la organización fue el costo del servicio de la deuda. Conforme al documento presentado, el presupuesto contempla aproximadamente RD$351,327 millones para intereses de la deuda pública, a los que se agregarían unos RD$44,556 millones correspondientes a la transferencia presupuestaria al Banco Central.
El PLD calcula que la carga financiera ampliada alcanzaría aproximadamente RD$395,883 millones, equivalente al 4.11 % del PIB y al 26.2 % de los ingresos proyectados del Gobierno Central. Bajo ese cálculo, sostuvo que alrededor de RD$26 de cada RD$100 que el Gobierno espera recaudar en 2027 quedarían comprometidos por ambos conceptos.
La organización también señaló que, mientras el déficit proyectado asciende a unos RD$327,282 millones, las necesidades brutas de financiamiento alcanzarían aproximadamente RD$464,126 millones, una diferencia de alrededor de RD$136,845 millones asociada a amortizaciones de pasivos y adquisición de activos financieros.
Cuestiona asignación para educación
En materia educativa, el PLD afirmó que el proyecto contempla aproximadamente RD$365,570.5 millones, cifra que sitúa en alrededor del 3.8 % del PIB, por debajo del 4 % establecido para la educación preuniversitaria.
Según los cálculos contenidos en el documento, para alcanzar el porcentaje legal sería necesario destinar alrededor de RD$385,000 millones, lo que representaría una diferencia cercana a RD$20,000 millones.
Para el partido opositor, reducir esa participación presupuestaria en momentos en que persisten desafíos en el sistema educativo plantea interrogantes sobre las prioridades del gasto público.
Finalmente, el PLD llamó a iniciar una discusión fiscal más profunda y sostuvo que esta no debe limitarse a la creación de nuevos impuestos. Planteó racionalizar el gasto corriente, mejorar su calidad, controlar el crecimiento de la nómina pública, reducir ineficiencias y combatir con mayor eficacia la evasión y la elusión tributarias.
La organización concluyó que el país necesita una estrategia que combine disciplina en el gasto, eficiencia tributaria, crecimiento económico, inversión pública productiva y una trayectoria sostenible de la deuda, sin sacrificar la inversión pública ni compromisos como la asignación del 4 % para la educación.

