Los cuatro soldados salvadoreños secuestrados por pandillas en Haití fueron encontrados muertos el sábado, seis días después de ser atacados mientras se desplazaban en un vehículo blindado por la zona de Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe.
Los militares formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión internacional respaldada por la ONU para combatir a las organizaciones criminales en Haití. Sus cuerpos fueron recuperados en las afueras de la capital y presentaban quemaduras graves, por lo que se requieren autopsias para confirmar oficialmente sus identidades.

