Tenares, República Dominicana – La comunidad educativa de Tenares enfrenta una situación crítica luego de que, hace un año, el Ministerio de Salud Pública demoliera la escuela primaria local, con la promesa de iniciar su reconstrucción de inmediato. Sin embargo, 12 meses después, los trabajos aún no han comenzado, obligando a los estudiantes a recibir clases en lugares inusuales como iglesias y funerarias.
Los padres, docentes y líderes comunitarios han expresado su preocupación por las condiciones precarias en las que los niños deben estudiar. “Esto no es adecuado para la educación de nuestros hijos. Llevamos un año esperando respuestas y no vemos avances”, afirmó María López, madre de un estudiante.
Las clases en estos espacios alternativos han presentado múltiples desafíos, como la falta de mobiliario, poca ventilación, ruido externo y la falta de materiales educativos adecuados. “Nos sentimos olvidados. Nuestros niños merecen una escuela digna y condiciones óptimas para aprender”, señaló un docente afectado.
La comunidad exige al Ministerio de Salud y al Ministerio de Educación una solución inmediata para retomar los trabajos de reconstrucción. Por su parte, líderes locales han hecho un llamado a las autoridades nacionales para que den prioridad a la educación en la región.
Mientras tanto, los estudiantes y profesores continúan adaptándose a esta difícil realidad, con la esperanza de que pronto puedan regresar a un centro educativo digno y funcional.
