El ministro de Hacienda y Economía afirmó que el Gobierno busca equilibrar estabilidad macroeconómica, crecimiento y protección social frente al impacto de la crisis internacional
Santo Domingo.- El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, aseguró que el Gobierno dominicano enfrenta el actual escenario internacional con “responsabilidad fiscal y sensibilidad social”, en medio de las tensiones geopolíticas y la volatilidad de los mercados energéticos que afectan a la economía global.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el Encuentro Industrial organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), donde se analizó la coyuntura internacional y sus efectos sobre la economía nacional.
Durante su conferencia “Coyuntura Internacional e Impacto en RD”, el funcionario advirtió que el mundo atraviesa una de las mayores disrupciones en la historia del mercado petrolero, situación que impacta especialmente a los países importadores de energía como República Dominicana.
Indicó que el precio del crudo WTI registró un incremento cercano al 80 % entre enero y abril, lo que reduce el margen de maniobra de las políticas económicas y obliga a los gobiernos a adoptar medidas de contención y equilibrio fiscal.
No obstante, Díaz destacó que la economía dominicana mantiene indicadores macroeconómicos estables, con una inflación por debajo del promedio regional y perspectivas favorables de crecimiento.
“El Gobierno ha elegido una velocidad de ajuste que combina responsabilidad fiscal con sensibilidad social”, expresó el ministro, al señalar que el objetivo es minimizar los efectos de la crisis sobre la inflación, el balance fiscal y el crecimiento económico.
Como ejemplo, sostuvo que República Dominicana registra algunos de los menores aumentos acumulados en los precios de los combustibles de la región, con incrementos de 13.6 % en el gasoil y 11.4 % en la gasolina, cifras inferiores a las reportadas en otros países.
El funcionario reveló además que, si fuese necesario, el Gobierno dispone de un margen de hasta RD$45,000 millones en gasto adicional sin incumplir la regla de gasto primario, aunque reconoció que esto podría elevar el déficit fiscal.
Sin embargo, consideró que la prioridad actual es preservar la estabilidad económica y mantener la confianza de los mercados internacionales.
“Las calificadoras de riesgo valorarán a los países que logren un manejo racional en esta coyuntura, combinando déficits controlados, subsidios focalizados y políticas macroeconómicas prudentes”, afirmó.
Díaz resaltó además fortalezas de la economía dominicana como las altas reservas internacionales, la estabilidad cambiaria, el dinamismo del turismo, las remesas, las exportaciones y la inversión extranjera directa.
Asimismo, indicó que la economía creció 4.1 % durante el primer trimestre del año y que las recaudaciones fiscales continúan por encima de lo presupuestado.
Durante la actividad, el presidente de la AIRD, Julio Virgilio Brache, llamó a fortalecer la competitividad del país mediante la eliminación de trabas y distorsiones que afectan al aparato productivo.
“El momento exige remover trabas, corregir distorsiones y construir un entorno más ágil, predecible y favorable para producir”, expresó Brache.
El dirigente empresarial también defendió la disciplina fiscal como un pilar clave para la estabilidad económica, aunque insistió en la necesidad de mejorar la calidad del gasto público y priorizar inversiones en infraestructura y desarrollo productivo.
La jornada concluyó con un panel moderado por Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, donde el ministro respondió preguntas sobre el panorama económico y fiscal de República Dominicana.
