Santo Domingo.- El movimiento “Colectivo No Vertedero”, la comunidad de El Aguacate, en el distrito municipal La Cuaba (Pedro Brand), insistió en su rechazo a la instalación del proyecto “Relleno Sanitario y Planta de Reciclaje y Valorización de Recursos Oakhouse”, advirtiendo que esto afectaría drásticamente el importante pulmón medioambiental de la zona.
Es por ello que como parte de la continuación de su lucha, realizaron el retiro espiritual “Unidos venceremos”, este sábado 30 y que unió a representantes de distintas denominaciones religiosas cristianas, como la iglesia católica y la evangélica.
Durante la actividad, los comunitarios reiteraron su oposición a la instalación del vertedero, una batalla que llevan librando desde 2021, y que en 2023 le fue negado, pero que en 2025, el Ministerio de Medio Ambiente otorgó la licencia para su construcción y operación, incluyendo tres requisitos básicos:
Que la población debía estar a una distancia de por lo menos un kilómetro, que en los terrenos no hubiera fuentes acuíferas, y que la comunidad estuviera de acuerdo con su instalación.
Pero nada de eso se cumple, según ha explicado a N Digital, el pastor y líder comunitario, Virgilio Soriano, ya que las viviendas más cercanas al área del proyecto están separadas por una cerca, que en las cercanías existen múltiples ríos y arroyos, y sobre todo, que cuenta con el rechazo total de la población de La Cuaba.
Junto a Soriano, también siguen el sacerdote católico, Tomás Soto, y el presidente de la Junta de Desarrollo, y vocero del Colectivo no vertedero para La Cuaba, Flavio Correa.
“Esta comunidad que está desesperada”, expresó padre Soto, quien pidió defender la vida hermosa de la naturaleza del lugar, y su temor porque eso se pueda perder.
De su lado, Correa consideró que ese proyecto vendría a destruir sus recursos naturales, la flora y la fauna, y que el daño no solo sería medioambiental, sino, que la contaminación traería insalubridad y enfermedades, a su comunidad.
Posición de Oakhouse
Contrario a esta postura, los responsables de la construcción de la Planta de Reciclaje y Valorización de Recursos Oakhouse, que ocuparía un una superficie de 1,500 tareas, defienden que este proyecto es perfectamente compatible con el medio ambiente y la vida humana.
Alegan es un vertedero a cielo abierto, sino una moderna planta industrial de valorización de residuos diseñada bajo los más altos estándares de ingeniería ambiental.
Mario Heinssen, promotor del proyecto, ha explicado que este fue diseñado y sustentado en parámetros modernos y que los estudios revelan que la planta será compatible con el medio ambiente, y que no afectará el desarrollo ecoturístico de las comunidades que le rodean.
En su momento, el geólogo Osiris De León, defendió el proyecto, afirmando que que no se trata de un vertedero a cielo abierto, sino una moderna planta industrial de valorización de residuos.
