Algunos importadores y la Federación Nacional de Motoconchistas manifestaron su oposición a que se limite o reduzca el volumen de importación de motocicletas indicando que esto no representa la solución al problema que ocasionan los motoconchistas.
Aurelina de la Paz, administradora de una importadora, aseguró que la solución al problema social que hoy representan los motoristas no está en la disminución de las importaciones, ya que significa afectar la empleomanía en ese sector.
“Hay que tener conciencia de la situación que está pasando con los motoristas, que son un poco agresivos en la vía, pero yo tengo años trabajando en agencia de motores desde el 2000, y ha sido mi único trabajo, y disminuir las importaciones de motocicletas podría afectar este sector laboral y quedar muchas personas desempleadas”, dijo.
Señaló que la solución está en contemplar otra medida, donde se encuentren respuestas favorables “y no afectar los empleos de personas como ahora mismo está la situación”. La importadora vende alrededor de 50 motocicletas al mes.
Asimismo, el presidente de Federación Nacional de Motoconchistas (Fenamoto), Óscar Almánzar, aseguró que la problemática no se erradicaría ni disminuiría con la prohibición de las importaciones, sino a través de la educación vial, el régimen de consecuencias con las motocicletas y la correcta identificación de los motoristas.
“Lo primero es que la DGII, a los motores que entran por Aduana, tiene que emitir su chapa, su placa y registrar a las motocicletas, para que cuando a un motociclista se le venza la motocicleta, pueda tener sus documentos al día”, expresó el gremialista.
“Los motoconchistas están identificados. Los pocos que están identificados con chalecos son los motoconchistas. ¿Los mensajeros están identificados? ¿Los deliveries de colmados están identificados? Los de aplicaciones digitales que dan servicios de motoconchos, ¿están identificados? No están identificados y hay que identificar a cada sector”, agregó.
Respecto a la educación vial, el presidente de Fenamoto señaló que instituciones como el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) deben orientar a los conductores sobre la licencia, el uso del casco e identificar quiénes son los dueños de las motocicletas y hacer un plan piloto de regulación por el Gran Santo Domingo y el Distrito Nacional.
Almánzar aseguró que los motoconchistas son los menos involucrados en situaciones y siniestros viales que suelen ocurrir con motores en las calles de la capital.
“Los motoconchistas son el mínimo. Aquí estamos; claro que de cada 10 accidentes hay 7 motociclistas incluidos, motociclistas, no los motoconchos, que dan servicios estacionarios y que en las temporadas más altas, como diciembre y Semana Santa, son los menos que están incluidos en accidentes de tránsito. “Todo se le pega a los motoconchistas”, argumentó.
