La creciente llegada de sargazo a las costas dominicanas mantiene en alerta a las autoridades ambientales, que advierten que el fenómeno está alcanzando dimensiones sin precedentes en toda la región del Caribe. El viceministro de Recursos Costeros y Marinos, José Ramón Reyes, aseguró que los niveles registrados durante los primeros meses de este año superan ampliamente los observados en 2025, considerado hasta ahora uno de los períodos más críticos por la presencia masiva de esta alga marina.
Ante el panorama, el funcionario consideró necesario que las instituciones públicas, el sector privado y los organismos internacionales trabajen de manera coordinada para enfrentar una situación que amenaza los ecosistemas costeros, el turismo y la salud pública.
De acuerdo con Reyes, las estimaciones más recientes indican que actualmente flotan entre 70 y 80 millones de toneladas de sargazo en aguas del Caribe, una cantidad que prácticamente duplica los registros del año anterior.
El funcionario explicó que el fenómeno ha dejado de concentrarse en determinadas épocas del año y ahora se mantiene de manera constante, provocando una presión cada vez mayor sobre los países de la región.
“La situación es mucho más compleja que en años anteriores y requiere respuestas extraordinarias”, señaló.
Más playas dominicanas resultan afectadas
Además de las zonas tradicionalmente impactadas por el sargazo, las autoridades han observado la llegada de grandes cantidades de algas a localidades donde antes su presencia era limitada.
Entre ellas figuran Puerto Plata, Río San Juan, Las Terrenas, Rincón y otras áreas de la costa norte, donde el fenómeno comienza a generar preocupación entre residentes y operadores turísticos.
La expansión del sargazo hacia nuevas zonas incrementa los desafíos logísticos y económicos relacionados con su recolección y disposición. Las autoridades explican que el problema no se limita a la acumulación de algas sobre la arena.
Cuando el sargazo permanece durante largos períodos en el agua o llega al fondo marino, inicia un proceso de descomposición que reduce considerablemente los niveles de oxígeno en los ecosistemas costeros.
Esta situación puede afectar la supervivencia de peces, corales y otras especies marinas, alterando el equilibrio natural de importantes áreas costeras. Asimismo, la descomposición genera gases que producen fuertes olores y pueden provocar molestias en las comunidades cercanas a las playas afectadas.
Buscan alternativas para su aprovechamiento
Como parte de los esfuerzos para enfrentar la problemática, República Dominicana participa en encuentros regionales con expertos y autoridades de otros países afectados por el fenómeno.
José Ramón Reyes informó que actualmente desarrolla una agenda de trabajo en México junto a organismos internacionales y representantes gubernamentales para identificar soluciones que permitan mejorar la gestión del sargazo.
Entre las propuestas analizadas figuran proyectos orientados al aprovechamiento de la biomasa como materia prima para diferentes usos industriales y productivos.
Según el funcionario, encontrar aplicaciones a gran escala para el sargazo podría convertirse en una de las herramientas más efectivas para reducir el impacto económico y ambiental que genera cada año en las costas del Caribe.
Mientras tanto, las autoridades continúan desarrollando iniciativas de contención, recolección y disposición final en distintas zonas del país, con el objetivo de minimizar los efectos de un fenómeno que continúa creciendo y que ya es considerado uno de los principales retos ambientales de la región.
