El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, rechazó las acusaciones de una organización de la diáspora haitiana que denunció supuestos ataques contra civiles en Haití y aseguró que las fuerzas salvadoreñas desplegadas en ese país no cuentan con bombas para realizar operaciones de ese tipo.
La reacción del mandatario se produjo luego de que la Asociación de las Naciones Unidas en Haití (UNA Haití) solicitara detener las supuestas operaciones ofensivas y pidiera a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) investigar las denuncias sobre muertes de civiles cerca de Puerto Príncipe.
La organización, que no forma parte de las Naciones Unidas, denunció que desde el 22 de octubre las tropas salvadoreñas habrían atacado barrios civiles de Haití y la localidad de Canaán mediante operaciones aéreas, helicópteros artillados y armamento pesado. Su fundador, Harvey Dupiton, afirmó que las familias de las zonas afectadas viven atemorizadas por las acciones militares.
Ante estos señalamientos, Bukele respondió el sábado 31 de octubre: “¿Bombas? Nuestra misión ni siquiera dispone de bombas”. El gobernante también explicó que los helicópteros enviados por su país llegaron a territorio haitiano el 29 de octubre, después de que se difundieran las acusaciones, y sostuvo que hasta el momento no habían realizado ninguna misión.
“Hasta la fecha, no han realizado ni una sola misión”, afirmó el presidente salvadoreño, quien además acusó a algunas organizaciones no gubernamentales de difundir informaciones falsas y de influir en organismos internacionales. También las calificó como grupos de presión que, según su versión, actúan en favor de estructuras criminales.
El despliegue salvadoreño supera los 2,000 efectivos y tiene como principal objetivo localizar a cuatro militares desaparecidos desde el pasado 18 de octubre, cuando fueron emboscados por bandas criminales en las inmediaciones de Croix-des-Bouquets. Los uniformados realizaban labores asignadas a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por la ONU.
Desde el ataque no se tienen informaciones confirmadas sobre el paradero ni el estado físico de los cuatro militares. El Gobierno salvadoreño sostiene que la operación se desarrolla en coordinación con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, y que busca localizar a sus compatriotas y enfrentar a las bandas armadas que mantienen el control de amplios sectores de Haití.

