TEHERÁN.– Irán aseguró este viernes haber ejecutado una nueva ofensiva contra objetivos militares de Estados Unidos en Siria y Catar, como parte de las represalias por los recientes ataques estadounidenses contra territorio iraní. Según Teherán, las operaciones destruyeron sistemas de radar, aeronaves militares y provocaron la muerte de varios soldados estadounidenses.
La Guardia Revolucionaria informó que las Fuerzas Aeroespaciales realizaron un ataque sorpresa contra el centro de mando de operaciones especiales de Estados Unidos en la zona de Al Tanf, en Siria. La información fue divulgada mediante un comunicado difundido por la agencia iraní Tasnim.
El reporte oficial sostiene que la ofensiva destruyó un sistema de radar, varios helicópteros de operaciones especiales y causó numerosas bajas entre el personal militar estadounidense, aunque estas afirmaciones no han sido confirmadas por fuentes independientes ni por Washington.
Ataque contra base en Catar
En un segundo comunicado, la Guardia Revolucionaria afirmó haber lanzado un ataque «intenso y sorpresivo» contra la base aérea estadounidense de Al Udeid, en Catar. Según la versión iraní, el bombardeo destruyó un radar de largo alcance y varios aviones cisterna estratégicos utilizados por las fuerzas estadounidenses.
Asimismo, medios estatales iraníes difundieron imágenes satelitales que, según indicaron, muestran daños en la base de Al Dhafra, ubicada en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, donde presuntamente fueron destruidos cuatro hangares utilizados por militares de Estados Unidos.
Amenazas sobre el estrecho de Ormuz
La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier nuevo ataque contra territorio iraní tendrá «un precio muy duro y devastador» para Estados Unidos y los países que albergan sus bases militares en la región.
El cuerpo militar también aseguró mantener el «control total» del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, y afirmó que mientras continúen las operaciones estadounidenses no permitirá la exportación de crudo ni gas desde esa zona estratégica.
Escalada del conflicto regional
La tensión entre Washington y Teherán aumentó tras el reinicio de las operaciones militares ordenadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien dio por terminado el memorando de entendimiento alcanzado entre ambas partes a mediados de junio y reimpuso un cerco naval sobre puertos y embarcaciones iraníes.
En respuesta, Irán ha intensificado el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos estadounidenses en varios países de Oriente Medio, entre ellos Baréin, Catar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, elevando el riesgo de una confrontación de mayor alcance en la región.
